Para adoptar a un menor de
edad, se requiere que el adoptante tenga veinticinco años cumplidos, y para el caso de
que sea efectuada por cónyuges bastará que uno de ellos haya alcanzado esta edad. En
todo caso tendrá que tener el adoptante una edad, por lo menos, de catorce años más que
el adoptado, con el fin de que la relación adoptiva sea más parecida a la filiación
natural. Se tendrá que demostrar una convivencia y unidad permanente. Sólo se pueden
adoptar menores no emancipados, aunque se puede adoptar un menor emancipado o un mayor de
edad cuando haya existido anteriormente una situación de acogimiento o de
convivencia con los solicitantes de la misma. |