El primer aspecto a
destacar es la necesaria audiencia de los hijos que posean suficiente juicio, en todas
aquellas decisiones que les afectan, simplemente oyéndolos, no actuando conforme a las
decisiones que en el proceso ellos indiquen.
Existen una serie de controles judiciales
con el fin de salvaguardar los derechos personales y patrimoniales de los hijos.
El Ministerio Fiscal es la parte que actúa
ante la defensa de los intereses del menor, el cual puede actuar por iniciativa propia o
por llamamiento de cualquier persona que conozca los hechos dañosos que puedan afectar al
menor.
Las medidas que puede adoptar el juez en lo
que respecta a la esfera personal, son las siguientes:
- asegurar la prestación de alimentos y promover futuras
necesidades del menor en caso de incumplimiento de los padres
- evitar perturbaciones que sean lesivas para el hijo en lo
que confiere a su potestad de guardia. En caso de separación, en la que los padres no
lleguen a acuerdo en cuanto a la misma, el juez adoptará medidas de disposición
determinando a quien corresponde el cuidado de los hijos.
- Evitar que el patrimonio del menor sea utilizado en
detrimento del mismo. El juez puede determinar la administración y recaudo de los bienes
al progenitor que tenga mas diligencia en el haber de los mismos.
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