La veracidad de las
noticias es un requisito imprescindible para la libertad de información pero a pesar de
la verdad publicada esto no es requisito suficiente para su divulgación porque la verdad
es irrelevante cuando se trata de invasión de la intimidad, no pudiéndose amparar la
veracidad de lo anunciado como causa suficiente para desvelarla, ya que de un modo o otro
esto genera responsabilidad. Lo mismo ocurre cuando una persona salta a la
"fama" y por el mero hecho de ser noticia para la gente, los periodistas
recuerdan o describen cosas de su pasado, de tal forma que, a pesar de que en la
actualidad sea una persona normal, nadie tiene derecho a publicar cosas de su vida sin
expresa autorización de su titular, aunque pueden existir supuestos en que es licito la
publicación de los mismos. |